Matar al amo: sobre la dramaturgia de Xavier Araiza – Arnoldo Diaz

Arnoldo Diaz-Grupo Antihistoria

Presentar la obra de Xavier es para mí no solo un gran honor, es también una invitación a la resistencia artística y la crítica intelectual. En otro momento de mi vida me dediqué a estudiar al teatro de las empresas regiomontanas —tomando los análisis de Abraham Nuncio sobre las mismas— y pronto me di cuenta de cómo el teatro —y el arte en general— puede ser usado como herramienta de dominación, no sólo por los temas que maneja sino por su función de administrador del ocio.

Pero así como el teatro puede usarse para controlar las pasiones, también puede usarse para incendiarlas. Ahí tenemos el caso del «concurso de Gante» en 1539 donde al final de las obras los teatros holandeses se convertían en asambleas y los espectadores en rebeldes amotinados contra la corona española. No nos vayamos tan lejos, el teatro fue crucial para la Revolución Mexicana; tenemos el claro ejemplo de Ricardo Flores Magón que encontró en el teatro —como muchos otros anarquistas de su época— un aliado para la radicalización del pueblo mexicano; incluso en nuestra ciudad -Monterrey- hay registros de puestas en escena de Tierra y Libertad al calor del enfrentamiento armado.

Para mí, el trabajo de Araiza se inscribe en esta tradición, y que esta antología se inaugure en 1973 me parece más allá de la coincidencia y la circunstancia; el 73 fue un año de explosión social en Monterrey: la consolidación de las colonias autónomas en las faldas del Topo Chico y la irrupción de la guerrilla en la vida nacional que se materializa con la muerte de Eugenio Garza Sada, y todo esto y mucho más enmarca la obra de Xavier.

Para ilustrar esta idea me gustaría hablar de algunas de las obras que se encuentran en esta antología. En el primer tomo encontramos La peligrosa aventura de Rectorrr y sus amigos, una farsa política que sintetiza el trágico desenlace del movimiento estudiantil en Monterrey, y principalmente las dinámicas represivas del grupo de las «batas blancas», un episodio oscuro en la historia de la universidad donde la «paz y el orden» se imponen con porros, despidos, expulsiones y colaboración con la campaña represiva del Estado Mexicano que hoy llamamos «Guerra Sucia».

Sin embargo, la obra de Araiza supera los límites del tiempo y el espacio para entregarnos eruditas reflexiones en las que las ideas de los grandes rebeldes. Tal es el caso de Marx y Bakunin, obra de la que tuve el placer de prologar y publicar por primera vez con el grupo Antihistoria. En ella, los titanes de bronce se convierten en hombres de carne y hueso, cuyas ideas alcanzan una nueva dimensión que, de haberse previsto en aquel momento quizá, otro camino hubiera tomado el movimiento revolucionario.

Se incluye en este tomo también La fiesta de los filósofos en el que los pilares del pensamiento crítico —Marx, Nietzsche, Freud, Sartre y Simone de Beauvoir- se encuentran para destrozar con su sagaz crítica al capitalismo global. Aquí la escena se convierte en un espacio de combate dialéctico que se vuelve pedagógico e invita al lector a cuestionarse sus propias ideas haya leído a estas personas con previo aviso o no.

En el tomo 2 nos acercamos al pasado presente, en el que vemos a Xavier como lo que es, un maestro de la farsa política más contundente. En Las nuevas preciosas ridículas se desnuda el marketing publicitario y la hipocresía política en México, un país que buscaba desesperadamente limpiar su imagen con un rostro femenino pero que dejaba intacto el rostro del poder. Argumento que se reafirma con El diktat político de los patriarcas, donde el estas mismas estructura buscan desesperadamente mantener funcionando la lógica de Lampedusa: «que todo cambie para que no cambie nada».

Finalizando el tomo 2, tenemos una de las piezas de Xavier que no conocía y que considero recoge todos estos años de insubordinación creativa pero que irónicmente fue la primera que escribió. ¿Quién mató al Señor X?, con su ambiente onírico, plantea un conflicto crucial para la humanidad: ¿Qué es la servidumbre?, ¿por qué la aceptamos y cuándo es que esta servidumbre puede terminar? ¿Quién mató al amo y cómo podemos replicarlo?

Araiza responde de la misma forma que Christopher Lasch, Anselm Jappe y ahora yo después de haber leído a los 3: Es el juego en libertad y en el arte, en la creatividad humana, donde se pueden encontrar las posibilidades para poder matar al amo, aquel que está tanto dentro como fuera; la construcción de estos momentos de liberada consciencia son sin duda la más importante herencia de la pluma de Xavier.

Anexo

Prólogo a Marx y Bakunin de Xavier Araiza (2020)

Xavier Araiza y su compañera, María Belmonte, son dos pilares de la contracultura en la ciudad que llamamos Monterrey al noreste de México. Sus escritos, su labor editorial y su incansable trabajo en la difusión del arte,  literatura y el pensamiento crítico. Al lograr esto dentro y fuera de las instituciones oficiales se posicionan como dos importantes representantes del compromiso artístico en esta ciudad.

Hoy nos llena de emoción el poner frente a los ojos de quien nos lee un trabajo original de Xavier Araiza. Dramaturgo y otras cosas, en los últimos años ha realizado dos obras que creemos fundamentales para la formación política de una nueva generación de socialistas libertarios. Hablamos de Marx en el Soho escrita por el historiador norteamericano Howard Zinn, conocido por su compromiso con la historia de quienes no caben en las versiones oficiales y por sus posturas libertarias contra el autoritarismo del marxismo de la Guerra Fría.

La segunda obra fue Marx & Bakunin, un texto original de Araiza. Nuestro dramaturgo imagina una conversación entre los dos enemigos ideológicos más conocidos en el mundo revolucionario. Desdibujando la barrera que divide actores y personajes, el encuentro en el bar de Dostoyevski revisa los desacuerdos filosóficos y llegan a acuerdos prácticos.

A manera de disculpa, pero también de confrontación Marx y Bakunin pretende reforzar la aceptación de las tesis económicas de Karl, mientras que se condena el autoritarismo del “socialismo real” para reafirmar las ideas de Mijaíl. En el grupo Antihistoria hemos debatido ampliamente sobre este desencuentro ideológico y vemos la necesidad de superarlo, esta obra creemos es un excelente primer paso. Sin embargo, sentimos que se queda un poco corto con las aportaciones del ruso a la filosofía, por lo que invitamos a la lectura profunda de las propuestas de Bakunin.

El pensamiento comunista puede ir más allá de los desacuerdos de personajes y partidos. La generación de ideas debe ir siempre bajo un constante cuestionamiento que parta de la práctica, mientras que las acciones que realicemos se nutren de las reflexiones teóricas que nos permiten avanzar hacia un escenario revolucionario. Porque las revoluciones no nacen, se hacen.

Desde el arte y específicamente desde el teatro se pueden realizar análisis que nos permitan llegar a estas conclusiones sin necesidad de tener un título de experto en la ciencia de Marx. Por lo que no dudamos ni un segundo en cuanto se abrió la posibilidad de publicar este texto y compartimos la invitación del autor a replicar esta puesta en escena en todos los lugares donde sea posible.

Termino agradeciendo a Xavier Araiza por permitirnos publicar su guión y pedirles su ayuda en su difusión. Este, es un texto disfrutable, creativo y rico que nos puede iniciar en una discusión más allá de los paradigmas del pensamiento revolucionario.

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