El Panel Intergubernamental sobre Cambio climático al servicio del mercado – Jorge Tadeo

Una de las estrategias que usa de forma regular la Organización de Naciones Unidas (ONU) para darle salida a las distintas problemáticas socioambientales, es armar un Panel Intergubernamental de científicos que con base a datos científicos se busquen las soluciones a dichas problemáticas. Estas soluciones se definen en un órgano político creado para ese fin y que recibe por nombre Conferencia de las Partes (COP) sobre el tema en cuestión. Biodiversidad, agua, cambio climático, etc., etc. las cuales se reúnen cada cierto tiempo a revisar las (falsas) soluciones que salen del capitalismo para mantener su hegemonía.

Tanto los informes científicos como las reuniones de las COPs ocurren con muy poca cobertura mediática. A lo mucho la cubren los medios especializados, sin embargo desde el 2009 cuando se llevó a cabo la quinceava Conferencia de las Partes sobre Cambio Climático en la ciudad de Copenhague, Dinamarca, en la que cientos de activistas de todo el mundo se dieron cita afuera de donde se reunió la cumbre oficial, para presionar a los gobiernos participantes de esta COP a buscar acuerdos que lograran mantener en 350 partes por millones el Dióxido de Carbono (CO2) en la atmosfera y con esto frenar el cambio climático. Esto desde ese año ha sido toda una fiesta mediática la que se forma en torno a las COPs, las Cumbres de los Pueblos como se hacen llamar las de los activistas y todo lo que está pasando en el mundo. La fiesta inicia meses antes de la reunión oficial y se mantiene unas semanas más después de que termina.

Esto ocurre por dos motivos en particular. El primero responde a la emergencia climática que estamos viviendo y que no se puede negar que está ocurriendo. Las causas/consecuencias las estamos viviendo a diario principalmente por la falta de voluntad política para que se dé un cambio de raíz en el modelo de producción-consumo y el sistema de clases que lo sostiene.

El segundo responde a que todo aquello que toca el sistema lo pudre, lo convierte en un negocio y si en algún momento (incluso ahora mismo que escribo esto) hubo una resistencia legitima contra las acciones del capitalismo, en los últimos años las ONGs transnacionales y sus cómplices por país lo han convertido en parte de su agenda, misma que es financiada por el mismo sistema que financia el capitalismo verde y todas las falsas soluciones. Esto obviamente ha dado como resultado una enorme cobertura mediática. ¿Alguien en este momento no sabe quién es Greta Thunberg?

Tanto lo primero como lo segundo no se traduce en soluciones reales. ¿Por qué? La razón es simple, sin un análisis anticapitalista que provenga desde las propias comunidades vulneradas y afectadas, que tenga un enfoque ecosistema, comunalista, que haga una critica real a la raíz del problema solo puede traducirse en una falsa solución de final de tubería.

Regresando a las COPs y su Panel Intergubernamental (IPCC) de investigadores que en teoría dan las bases científicas para las acciones políticas que se deben llevar a cabo, vale mencionar lo que Carlos Gay climatólogo/investigador de la Universidad Nacional Autónoma de México (UNAM) y que en su momento participo en el IPCC menciono en un foro organizado por una ONG transnacional en el 2012 que las investigaciones que llevan a cabo este panel de la ONU, cuando se presentan están maquilladas para que sirvan a las necesidades de los gobiernos, es decir, no presentan la realidad, sino aquello que es políticamente posible desde el capitalismo sin comprometer el crecimiento económico, principalmente aquel que tiene una influencia global. Los impactos a la naturaleza y las comunidades ya vulneradas se mantienen y aumentan. Por lo tanto, no hay como llegar a las verdaderas medidas de mitigación y adaptación que se necesitan.

Es claro que el IPCC actúa bajo las necesidades del mercado, aunque sus últimos reportes parezcan decir lo contrario afirmando lo que desde hace años viene afirmando la comunidad científica y muchos activistas. La crisis climática es una causa/consecuencia de una crisis mayor y está íntimamente ligado con el capitalismo y el modelo de producción-consumo. Es claro si analizamos las medidas que se han puesto en marcha después de las reuniones de las COPs, como son los Mercados de Carbono, Mecanismos de Desarrollo Limpio REDD, NAMAS, Pactos Verdes entre otras medidas promovidas desde el Norte Global y que solo han servido para mantener la dominación de las comunidades vulneradas del Sur Global.

No se plantean soluciones de raíz, solo paliativos para permitirle al sistema de clases prepararse para lo que se viene, para lo que ya estamos viviendo y es esa mutación del capitalismo tardío a un nuevo tecno-feudalismo mucho más agresivo, salvaje, criminal.

Otro punto que tomar en cuenta con respecto al IPCC es su obsesión con las medidas de mitigación. Me explico. Cuando hablamos de reducción de emisiones, lo que se traduce en medidas globales de mitigación no repercuten a corto plazo -tan urgentes y necesarias en estos momentos- por lo que tienen poco eco hacia lo comunitaria y/o lo local pero que funciona de maravilla para las necesidades del mercado. Esto es mucho más claro si observamos el intenso cabildeo de las corporaciones transnacionales en las reuniones de la COP y es donde justo han sacado los mayores beneficios.

No se habla sobre medidas de adaptación o cuando se habla de ellas es mínimo. Estas no solo son claramente necesarias si aceptamos que el cambio climático ya no se puede frenar, cuando mucho disminuir sus impactos, sino porque estas también funcionan como medias contra la crisis socio-ecológica en general. Me explico, un plan de Basura Cero, o planes de economía solidaria/comunitaria que se ponga en marcha funciona más allá de la emergencia climática; es decir las medidas de adaptación al ser comunitarias, cooperativas, horizontales, ecosistémicas pueden hacerle frente a todo lo que se nos viene encima y que ya es una realidad: un colapso que nos llevará a un cambio de sistema que de no ponerlas en marcha será mucho más agresivo que el actual.

La ciencia puede ser neutral, pero no lo son los científicos, ellos trabajan de acuerdo con sus ideas, a lo que creen o son simples mercenarios del capital. En este caso el IPCC no tiene como objetivo servir al bien común, sino al mercado, al capital y no tienen reparo en que sus datos se utilicen para fortalecer las falsas soluciones. Sus informes pueden ser claros y concisos, pero no dejan de ser informes que van dirigidos a lo que políticamente pueden o quieren hacer los gobiernos.

Pensar que la ciencia, especialmente aquella que funciona con dinero del sistema actual, nos deshabilita para cualquier acción local, comunitaria, cooperativa que podamos hacer no es pensar en un escenario erróneo, es algo que estamos viviendo, especialmente cuando la ciencia viene con ideología capitalista, es por lo mismo que encaminar nuestras alternativas desde una postura mucha más crítica, anticapitalista, cooperativista, desde las propias comunidades pensando en lo local y sin perder de vista un enfoque ecosistémico.

Octubre 2021

Desde la rebelión contra Elisyum.

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